¿Por qué unos godos terminaron en Hispania y otros en Italia?¿Quienes eran los visigodos y ostrogodos?
¿Por qué unos godos terminaron en Hispania y otros en Italia?

En este artículo
Cuando estudiamos a los godos, hay una pregunta perfectamente lógica: si todos eran godos, ¿por qué unos aparecen en los libros como visigodos en Hispania y otros como ostrogodos en Italia? ¿Eran dos familias, dos tribus o dos ejércitos que decidieron separarse?
La respuesta corta es que distintos grupos godos siguieron caminos políticos y militares diferentes dentro del antiguo mundo romano. Uno acabó formando un reino que primero tuvo su centro en la Galia y después en Hispania. Otro, bajo Teodorico, conquistó Italia. Para entenderlo no hace falta memorizar una docena de nombres extraños: basta con seguir los mapas y unas pocas fechas.
1. Primero: los godos no eran una sola familia
En los siglos III y IV, los romanos conocían como godos a distintas comunidades del entorno del mar Negro y el Danubio. No eran una gigantesca familia que tuviera un solo abuelo común. Había familias, agricultores, guerreros y jefes que se relacionaban entre sí mediante alianzas, acuerdos y conflictos.
En las fuentes antiguas aparecen nombres como tervingios y greutungos. Nos ayudan a entender que no existía una única autoridad para todos los godos. Pero cuidado: no podemos traducir automáticamente «tervingios = visigodos» y «greutungos = ostrogodos», como si fueran los mismos grupos sin cambios durante dos siglos.
Las dos cosas existían, pero en niveles diferentes. Las familias formaban parte de comunidades más amplias. Esas comunidades podían agruparse alrededor de jefes y ejércitos. Con el paso del tiempo, algunas coaliciones acabaron convirtiéndose en reinos.
2. El empujón decisivo: los hunos y Roma
En la década de 370, la expansión de los hunos alteró profundamente Europa oriental. Distintos grupos godos tuvieron que elegir entre resistir, negociar, someterse o desplazarse. En 376, una parte cruzó el Danubio y entró en territorio romano, con permiso imperial inicial, aunque pronto estallaron conflictos.
De aquí no salieron dos caravanas perfectamente organizadas, una con destino a España y otra a Italia. Lo que empezó fue una etapa de guerras, pactos y desplazamientos que duraría generaciones. Roma, además de combatir con ellos, los incorporó a su ejército y negoció asentamientos con sus dirigentes.
3. Primer camino: de Alarico a la Galia y después a Hispania
Sigamos a uno de esos grandes conjuntos godos. A comienzos del siglo V destacó un dirigente llamado Alarico. Sus tropas recorrieron distintas regiones del Imperio y en el año 410 saquearon Roma, un episodio que conmocionó al mundo romano. Pero Alarico no conquistó Hispania: murió ese mismo año.
Sus sucesores continuaron hacia Occidente. Intervinieron en Hispania entre 415 y 418 y terminaron asentándose, mediante un acuerdo con el poder romano, en el sudoeste de la Galia en 418. El centro político de su reino acabaría estando en Tolosa —la actual Toulouse, en Francia—. Este dato suele perderse cuando se habla directamente del «reino visigodo de Toledo».
Durante el siglo V, los reyes visigodos extendieron su influencia también por buena parte de Hispania. Pero el gran giro llegó en 507: los francos derrotaron al rey Alarico II en la batalla de Vouillé. El reino perdió la mayor parte de sus dominios galos y su centro de gravedad pasó al sur de los Pirineos. Toledo se consolidó como capital durante el siglo VI.
.jpg?width=1050)

4. Segundo camino: Teodorico y el reino de Italia
Mientras tanto, otros grupos godos habían vivido una trayectoria distinta. Muchos habían estado bajo la dominación de los hunos y después se reorganizaron, especialmente en Europa central y los Balcanes. Uno de sus dirigentes fue Teodorico, conocido como el Grande.
En 488, Teodorico emprendió una campaña hacia Italia en un contexto de negociaciones con el emperador oriental Zenón. Allí gobernaba Odoacro, quien había depuesto al último emperador romano de Occidente en 476. Tras varios años de guerra, Teodorico se impuso en 493 y estableció en Italia el reino ostrogodo, con Rávena como uno de sus principales centros.
Es decir: los ostrogodos no terminaron en Italia porque los visigodos se hubieran quedado con Hispania. Su reino nació de otra combinación de alianzas, decisiones políticas y conquistas.

5. El mapa final: dos reinos, dos territorios
Ahora sí podemos responder a la pregunta del principio. En la primera mitad del siglo VI encontramos dos grandes reinos de tradición goda: el visigodo, progresivamente centrado en Hispania, y el ostrogodo, establecido en Italia. Las dos historias no estaban desconectadas: Teodorico llegó a ejercer una importante influencia sobre el reino visigodo después de 507.

El reino ostrogodo italiano desapareció en el curso de las guerras contra el Imperio romano oriental, a mediados del siglo VI. El reino visigodo de Hispania duró mucho más, hasta las conquistas iniciadas en 711. Sus trayectorias acabaron siendo muy diferentes.
6. Entonces, ¿cuándo se dividieron?
Si buscamos un año en el que «los godos» se dividieron en dos, no lo encontraremos. Ya existían grupos distintos antes de la llegada de los hunos, y las identidades posteriores se fueron formando con el tiempo. Por eso es mejor hablar de dos procesos históricos que de una separación instantánea.
Para una primera explicación en clase, sin embargo, basta con recordar esto:
No eran dos familias que se separaron ni dos pueblos que siempre existieron tal como los conocemos. Eran grupos de origen godo que, tras muchos cambios, terminaron construyendo reinos distintos. Y sí: unos acabaron gobernando Hispania y otros Italia. La cuestión es entender el camino que siguió cada uno.
Compruébalo en 30 segundos
¿Alarico llegó a gobernar el reino visigodo de Toledo?
No. Alarico murió en 410. El reino godo de Tolosa se estableció en 418 y Toledo ganó importancia como centro político después de 507.
¿Teodorico y Alarico fueron reyes de la misma rama?
No. Se asocian a trayectorias políticas diferentes. Alarico encabezó una coalición goda a comienzos del siglo V; Teodorico estableció el reino ostrogodo italiano casi un siglo después.
¿Los visigodos eran todos los habitantes de Hispania?
No. Hispania ya tenía una población mayoritariamente hispanorromana, además de otras comunidades. Los reyes visigodos gobernaron sobre poblaciones diversas.
Fuentes y créditos históricos
Texto de divulgación con rutas esquemáticas, no mapas de fronteras políticas cerradas. Las fotografías muestran patrimonio conservado y fueron tomadas en época moderna; no son retratos de los protagonistas.
- Amiano Marcelino, Res Gestae, libro XXXI (hunos y grupos godos en el Danubio). Fuente antigua.
- J. A. Molina Gómez y documentación académica sobre los grupos godos y sus identidades: Universidad de Barcelona.
- Peter Heather, Goths and Romans, 332–489, Oxford University Press, 1991.
- The Visigothic Kingdom in Iberia, University of Pennsylvania Press, cronología y estudio del reino godo en Hispania. Edición académica.
- Instituto Geográfico Nacional, Atlas Nacional de España, referencias históricas (asentamiento en Tolosa, Vouillé y Toledo). Documento.
- The Ostrogothic Kingdom: Ideologies and..., estudio académico de la Academia Austriaca de Ciencias sobre Teodorico, Odoacro y 493. Capítulo.
- Direzione Regionale Musei Emilia-Romagna, Mausoleo de Teodorico.
Este archivo es abierto
Si este artículo te sirve para enseñar, investigar o hacer mejores preguntas sobre el pasado, puedes apoyar nuevas investigaciones, mapas y materiales en abierto.
Comentarios
Publicar un comentario